13 junio 2017

EL ÚLTIMO ABRAZO

J.J.D.R.
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Rápidamente el fuego se adueño de la góndola y un humo denso y negro hizo que fuera imposible respirar dentro de la capsula del generador eólico. Los cuatro técnicos que reparaban el aerogenerador apenas tuvieron tiempo para reaccionar. Dos de ellos, lograron alcanzar la trampilla exterior de la góndola y descender por las escaleras internas que dan acceso a la turbina. Pero los otros dos, vieron como el fuego les acorralaba y prendía fuego al cable de seguridad, quedando aislados sin otra alternativa que salir al exterior y caminar hacia las enormes palas del molino de viento. El fuego avanzó con tanta virulencia que, en apenas unos minutos, salpicaba con sus llamas los pies de los dos jóvenes que con la más terrible desolación fueron conscientes de su inminente y trágico final.
Son aún unos niños de apenas 19 y 21 años. Los dos operarios, caminan por el lomo metálico del aerogenerador a 67 metros de altura conscientes de que no tienen salida y que la muerte les acecha de forma cruel. Ya suenan las sirenas de los camiones de bomberos y las ambulancias. Las luces parpadean y centellean bajo sus pies, justo por debajo de un horizonte que se muestra impasible, tamizado por un cielo llamativamente azul. Ha de ser terrible ser consciente de que no hay escapatoria. Es horrible pensar que cualquier decisión que tomasen les llevaría al mismo final…una muerte segura.

EL ÚLTIMO ABRAZO Foto mendozapost.com
El obturador de la cámara pestañeó, justo cuando el diafragma permitió que accediera la cantidad necesaria de luz para impregnar la escena. Y la escena fue un abrazo, “el último abrazo” título que daría la prensa a tan trágica secuencia. Pues los dos jóvenes, en un último adiós desesperado se unieron en un abrazo para después cada cual finalizar aquella horrenda jornada laboral con una última decisión dolorosa. Uno de ellos se lanzó al vacío falleciendo en el acto. El otro, se adentró en la gruesa capa de humo y fuego y fue localizado al extinguirse el incendio calcinado junto a la turbina del molino de viento. El fatídico suceso ocurrió en la localidad holandesa de Ooltgensplaat el 29 de octubre del año 2013. La terrible historia publicada por el periódico NU.nl, rápidamente dio la vuelta al mundo y la escena de los dos jóvenes dándose un último abrazo antes de morir fue una de noticia que se convirtió de manera fulminante en una noticia viral que recorrió la red de redes como las mismas llamas que atrapó sus vidas.  

Foto www.jackingcongruente.com
Detrás de muchas instantáneas, como en esta ocasión, el horror más inquietante, la angustia y la incertidumbre se cuela en la retina del observador. Uno puede preguntarse ¿Cómo hubiera reaccionado ? ¿Habría sido posible escapar de tan inesperada y trágica situación? Creo que según se presentó la tragedia nada podría haber salvado a estos dos jóvenes. Al quedar aislados del único cable de seguridad por el que podrían haber descendido, no había en el molino eólico otros medios de salvamento, ni tan siquiera, al parecer, contaron con un extintor con el que tratar de luchar contra las poderosas llamas. Un cortocircuito incendió la turbina y provocó la tragedia, y cuando los equipos de rescaten llegaron ya nada pudieron hacer por las víctimas.

Foto www.dforcesolar.com
El último abrazo fue una hermosa manera de decir adiós. Un adiós no sólo dedicado a quien junto a él moriría poco después, sino un adiós para todos aquellos  a los que no volverían a ver, a los que nunca más podrían dedicar una sola palabra.

Dos jóvenes valientes murieron aquel trágico día. Y en lo más alto de un molino de viento gigantesco se despidieron, sabiendo que quizás ése día estaba marcado en rojo en la agenda de su destino.

Aportes y Datos:
Mendoza Post
http://www.mendozapost.com/nota/13852-el-ultimo-abrazo-la-desgarradora-historia-detras-de-una-foto/

30 mayo 2017

ALBERTO GUTIERREZ GIRÓN (ESCULTOR DE MONTAÑAS)

J.J.D.R.
Cuenta Alberto Gutiérrez que siendo un niño tuvo un lúcido sueño. Se vio a sí mismo rasgando con denuedo las rocas de una montaña, delineando la dura piedra, esculpiendo figuras sin rostro que le miraban desde la fría piel de una grisácea colina. Cuenta Alberto que, aquel extraño sueño, no fue uno más. Sucedió el día que cumplió los nueve años y le cambió la vida.

Foto www.lavidalucida.com
Alberto Gutierrez Girón nació en la región del Jalacate (Nicaragua) un 17 de octubre de 1944. Las fechas apenas son importantes en esta historia. Y sí, ciertamente, la experiencia de este nicaragüense que ha vivido toda su vida embelleciendo a su manera el mundo que le rodea. Alberto es un amable anciano de pelo cano enmarañado y blanca barba que presta a su faz un halo de tímida melancolía.

Foto www.vimeo.com
Es un hombre pobre. Tan humilde es Alberto, que apenas sobrevive con la ayuda que algunos lugareños y visitantes le brindan en forma de vituallas y algo de enseres. Pero Alberto se muestra feliz.

ALBERTO GUTIERREZ Foto www.nuevaya.com.ni
Poco o nada le interesan las posesiones, sintiéndose dichoso con la esporádica visita de extranjeros que suben al monte para que, siempre con su cigarro en la boca, les guíe por los senderos abiertos a la luz del mundo, en donde sus anhelos y sueños cobraron vida y hoy lucen como tatuajes adheridos a la piel de la montaña.


Foto www.nuevaya.com.ni
Vive en una pequeña zona del sendero el Jalacate, finca familiar cercana a la Reserva Natural El Tisey a unos 3 kilómetros de la localidad de Esteli en la región occidental nicaragüense. Un paraíso natural para más señas, donde exuberantes bosques de pino y robles se abrazan con coloridos y exóticos frutales.

Foto www.espacioculturayarte.wordpress.com
Muchos son los que dicen que Alberto está loco. No pocos son los que aseguran que su obra y vida son la consecuencia de un delirio. Qué fácil solemos juzgar. Qué sencillo. Aquellos flecos sueltos que molestan, basta con cortarlos, deshacerse de ellos, esconderlos, olvidarlos.

Foto www.blog.rocktraveller.com
Mejor no recordar los instantes muertos. Mejor ignorar que ofrecer la mano.
 Locura es lo que vemos a diario en nuestro mundo “civilizado”. Mundo decorado por locos, dirigido por locos…resultado de una enorme locura llamada progreso.

Foto www.laprensa.com
Pues aquella voz, que en medio de una madrugada cuando contaba nueve años le tocó tan de lleno que marcó a fuego su destino, llamó a la puerta de su mente e hizo que comenzase, sin más, a tallar una montaña cercana. Corrían tiempos difíciles por aquel entonces. La revolución sandinista llenó las colinas de guerrilleros. La muerte olía a vacío, y el vacío se nutre de alcohol. Bien lo sabe Alberto. Él mismo reconoce que esculpir la montaña fue su refugio para escapar de la bebida. Y se refugió en su sueño de nueve años, y se aferró a su cincel y su piedra arrancando de la roca en un principio figuras toscas que, más tarde, fueron tejiendo un entramado de dioramas oníricos en los cuales con cada nuevo día, renacía y moría un pensamiento, una desazón, una alegría o un  temor.

Foto econica.org
Nadie le enseño nunca cómo tenía que esculpir o cuáles son las reglas básicas de la geometría escultórica. Se levanta a las cuatro de la mañana y se pierde por los senderos de la finca en busca de aquel sueño de infancia. Su puño es el que aprieta el fierro, más es su alma la que tatúa la piedra. Son más de tres mil grabados los que Alberto ha esculpido en la montaña nicaragüense y muchos los libros que, orgulloso, muestra con las firmas de miles de extranjeros que llegaron hasta su rincón del Jalacate para dejar constancia de su admiración y respeto hacia este admirable ermitaño escultor de montañas.

Foto www.lilobatodi.canalblog.com
No hay locura en ver la luz. No hay ceguera en quien se esconde detrás de un cincel y esculpe una montaña. No hay delirio más hermoso que soñar, y vivir rodeado de la magia que dicta el tiempo a través de las nubes, enganchado a la crin del firmamento hasta que llega la noche y cesan los ecos del roce con la piedra rasgada; y el bosque y el universo se para a descansar mientras recita versos en la madrugada.

Aportes y Datos:
La Gente
http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/179291/alberto-gutierrez-el-nica-que-esculpio-una-montana
La Nueva Radio
https://nuevaya.com.ni/el-hombre-que-esculpio-una-montana/
El Pensante
https://www.elpensante.com/alberto-gutierrez-el-hombre-que-tallo-una-montana/

23 mayo 2017

LA CAPILLA DEL ROBLE (ALLOUVILLE-BELLEFOSSE)

J.J.D.R.
Según narra la tradición, alrededor del año1600 d.C, un rayo impacto sobre el anciano roble abriendo un enorme agujero en su estómago de madera. Cuenta la leyenda que, durante días, el enorme árbol desprendió una humareda intensa y de sus entrañas, con virulencia y sin descanso, lenguas de fuego fueron consumiendo sus tripas lentamente. Tiempo después, incomprensiblemente, el venerable roble volvió a dar su fruto, y para muchos lugareños aquello fue un signo proveniente de la divinidad más absoluta, una señal inequívoca de un milagro nuevo. 

ROBLE DE ALLOUVILLE-BELLEFOSSE Foto de www.mapio.com
Las crónicas reflejan la extraordinaria antigüedad del árbol. Incluso, según se cuenta, el venerable anciano de madera, llegó a contemplar la regia pose del mismísimo Guillermo el Conquistador postrándose bajo su tronco siglos atrás para rezar antes de batirse en la guerra contra las tropas anglo-sajonas allá por el siglo VIII.
Este curioso suceso acaeció en la localidad agrícola y comuna francesa de Allouville-Bellefosse, en el distrito de Roven, perteneciente al departamento de Sena Marítimo, en la región de Normandía.

Foto www.patrimoine-normamd.com
El enorme hueco, negro y oscuro, dejado por el impacto del rayo, no llegó a carbonizar su interior, dejando con vida al magnífico ejemplar que año tras año después del desgraciado incendio, siguió produciendo bellotas para asombro y deleite de los locales. De aquel suceso fue testigo tanto el Abad du Detroit como el sacerdote de la localidad el padre Du Cerceau, quienes en ello vieron de inmediato un milagro divino. El eco de tan extraño suceso se convirtió rápidamente en milagro, y los senderos que discurrían hasta Allouville-Bellefosse, se convirtieron en ruta marcada para peregrinos ávidos de dosis de fe que llegaban de todos los rincones del cantón de Yvetot. Abad y cura, tras interpretar los designios del señor, decidieron construir dentro del árbol una primera capilla que guardaría la imagen de la virgen y a la que llamaron Notre Dame de la Paix (Nuestra Señora de la paz).

CAPILLA Foto www.panofhoto.org
Años después, una nueva capilla se adhirió a la ya existente, aunque para acceder a esta hubieron de construir una escalera de caracol en su exterior y reforzar sus ramas y el propio tronco. Esta segunda fue denominada La Chambre de L´Ermite (Sala del ermitaño).

Foto www.flickriver.com
Éste bello roble, el árbol más antiguo de Francia y símbolo de Allouville- Bellefosse, ha sido mudo testigo de siglos de historia. Sus ramas percibieron el dolor de las masacres continuas en la guerra de los cien años. Sus raíces, crujieron y buscaron cobijo en la oscuridad del subsuelo al sentir de cerca la llegada de la peste negra, el sonido metálico del cargar de bayonetas en la revolución francesa, o el agudo silbido de la muerte a lomos de los proyectiles lanzados en ambas guerras mundiales. 

Foto www.pinterest.com
 Posiblemente, uno de los momentos claves de su perdurabilidad actual, reside en la fortaleza de espíritu mostrada por un sacristán llamado Jean-Baptiste Bonheure, quien en plena revolución de la patria francesa, evito que los revolucionarios, llevados de la mano de la irracionalidad, prendieran fuego a las capillas adheridas al roble. Según la tradición, el sacristán logró convencer a los asaltantes, bajo el dominio y el influjo de sabios alegatos, consiguiendo aplacar los ánimos embrutecidos de la turba y rebautizando para todos el enclave como “Templo de la razón”.

Foto www.panoramio.com
Actualmente, cuando llega la festividad de la Virgen de agosto, fiesta de la Asunción, la localidad se viste de gala y son muchos los que peregrinan para ofrecer respeto en la Chêne Chapelle (Capilla del Roble) como es conocida.
Las dos capillas siguen aún en uso. Cierto es que, una parte del viejo roble ya murió, pero otra muy importante se resiste a dejar de latir y sus raíces se aprietan día a día en busca del aliento que le suministra Gaia.

Foto www.imgur.com
Su enorme cuerpo de madera de dieciocho metros de altura y dieciséis de diámetro se encuentra encorvado, reclinado por su ancianidad, y apoya su agrietado cuerpo en enormes postes de madera que le sirven de improvisados bastones. Alrededor de su cuerpo, tejas de madera tapan sus visibles heridas y huecos abiertos, huellas de un sinfín de lamentos callados. Nunca caminará…más no piensa moverse y, aunque la muerte le miró de cerca en numerosas ocasiones, no deja de latir en su piel de madera la dignidad de un ser vivo extraordinario, relicario de fe, de historia, pasión y fuego.

Aportes y Datos:
Sobre Francia
http://sobrefrancia.com/2011/01/12/allouville-y-el-roble-milenario/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Allouville-Bellefosse




04 mayo 2017

MAURICE TILLET (EL VERDADERO SHREK)

J.J.D.R.
Maurice Tillet nació el 23 de octubre de 1903 en Montes Urales (Rusia), frontera natural que divide el continente asiático de Europa y constituye una inmensa muralla inhóspita de salvaje belleza. Su madre era maestra y su padre ingeniero ferroviario. Ambos eran de nacionalidad francesa y, a pesar de la distancia, no dudaron en desplazarse a Rusia para trabajar en un proyecto de futuro como era el desarrollo del transporte ferroviario. El pequeño Maurice creció en el seno de una familia acomodada. Sus primeros años de vida transcurrieron rodeados de una exquisita educación recibida en prestigiosos colegios, en los que rápidamente se familiarizó con el uso de diversas lenguas y forjó los cimientos de una base de potencial cultura educativa para el futuro. En definitiva..., Maurice tuvo una infancia feliz.

MAURICE TILLET Foto www.aereomental.com
Pero la felicidad por desgracia nunca es eterna, más bien es efímera y, en el caso de Maurice Tillet, dos acontecimientos cambiarían su vida radicalmente cuando apenas contaba con catorce años. El primero de ellos fue el estallido de la revolución bolchevique en Rusia. El segundo, tanto por inesperado como por las consecuencias directas que sobre su futuro tendría, fue el repentino fallecimiento de su padre. Ambos sucesos hicieron que su madre tomara la decisión de regresar a su país natal, en concreto a la localidad de Reims, en donde, pese al infortunio sufrido, comenzaron una nueva vida.

Foto www.dentrodemicomunidad.mx
Por desgracia para Maurice, tras dos años de su llegada a Francia y habiendo cumplió los 16 años, su vida dio un giro radical que marcaria dramáticamente el futuro de su existencia. Su cuerpo comenzó a cambiar súbitamente. Sus manos se hinchaban y su mandíbula y cabeza se inflamaban de manera extraña. Hay que decir que hasta cumplir los 16 años, Maurice era un joven apuesto, de pelo rubio y cara angelical, que llamaba la atención por su agradable físico.

Foto www.pinterest.com
Al cumplir los 19 años, y después de haber experimentado un cambio radical en su fisonomía, finalmente le fue diagnosticado acromegalia, una fatal enfermedad crónica producida por la lesión de la glándula pituitaria que hace que se torne excesiva la producción de la hormona de crecimiento por parte de la hipófisis dando lugar al gigantismo. En el caso de Tillet su cuerpo no superó nunca el metro setenta de altura, sintiendo los principales cambios morfológicos de la enfermedad, traducidos en el agrandamiento de su mandíbula, las extremidades y sobre todo la envergadura de su cabeza, totalmente desproporcionada.


Hacía tiempo que Millet comenzó a sentir el rechazo social e, incluso, sentía como se desprendía e irradiaba en los demás un miedo irrefrenable hacia su físico, transmutando en su persona un cambio en su personalidad que le llevó a revolverse contra sí mismo convirtiéndolo en una persona introvertida e insegura. Quiso ser abogado, poseía grandes dotes para la poesía y también soñaba con algún día poder ser actor, y hubiese conseguido en la vida lo que se propusiera, pero la imagen que reflejaba el espejo delante de él, frustró todos y cada uno de sus planes de futuro. No obstante, sus portentosas cualidades físicas, fueron el reclamo perfecto para triunfar en el mundo del deporte. Primero destacando en Rugby, disciplina en la que llegó a ser internacional con Francia. Después con el boxeo, deporte que siempre le sedujo y en el cual cuentan que tenía cualidades para haber llegado lejos encima del cuadrilátero.

Foto www.esmitv.com
Quizá como escape definitivo, o probablemente buscando un visado a tierras lejanas, terminó alistándose como ingeniero en la Marina Mercante Francesa. Y fue en el año 1937, hallándose destinado en Singapur cuando conoció a Karl Pollejo, luchador profesional americano que enseguida se percató del potencial físico que tenía Maurice Tillet para la lucha libre.

Foto www.factoides.com.ar
No tardó en convencerle, y pronto comenzó su carrera en ésta disciplina ganando combates en Francia y Reino Unido, países que forjaron la leyenda de Tillet al que apodaban como el “Ogro del cuadrilátero”.

Foto www.unabrevehistoria.com
El estallido de la segunda guerra mundial obligó a Maurice, y su ya por entonces entrenador y amigo Karl Pollejo, a emigrar a Estados Unidos, donde su carrera profesional en la lucha libre “Wrestling” y, el personaje que en torno a su figura se forjó como luchador, saltaría definitivamente al número uno de los más afamados luchadores del mundo, sobre todo, tras ganar el título de los pesos pesados disputado en Boston el 1 de agosto de 1944 tras vencer con su inapelable “abrazo de oso” a Steve Casey a quien apodaban la “trituradora”. Aquel título mundial otorgado por la American Wrestling Association, de alguna manera, devolvía una pequeña porción de felicidad a la vida de Tillet, marcada desde muy joven por la desgracia y el dolor.

Foto www.cincodays.com
Durante una década paseó su fortaleza por los cinco continentes. Poco a poco la enfermedad le fue consumiendo mermando sus facultades físicas. En sus últimos combates apenas era capaz de aguantar los asaltos. Posiblemente, el ocaso de su carrera llegó en 1953 tras perder un combate decisivo, tras el cual cayó en una profunda depresión, que le llevó a recluirse en su casa sin apenas salir y en la que sólo permitía la visita de algunos íntimos amigos con los que pasaba horas jugando al ajedrez.

Foto www.lavozdelmuro.net
Un año después, hablamos de 1954, tras una larga lucha contra un cáncer de pulmón, fallece su entrenador e inseparable amigo Karl Pollejo. Y como un acertijo indescifrable del destino, tan sólo doce horas después, Maurice Tillet, a los cincuenta años de edad, se marchaba de éste mundo tras sufrir una fulminante parada cardiaca.

JUNTO A SU ENTRENADOR KARL POLLEJO Foto www.superluchas.com
El inconfundible rostro de Maurice Tillet es todo un icono de la lucha libre mundial. Robert Mannogian Jr. Bobby Managoff, también luchador y amigo de Maurice, le convenció para realizar un molde de su cabeza. Uno de estos bustos se encuentra en el salón de la fama de halterofilia. Otro se halla desde el año 2006 en el Salón Nacional de la Fama del Museo Wrestling Dan Gable. Y el tercer y último busto, se encuentra en el Museo Anatómico Warren en Harvard.

Foto www.pinterest.com
Aunque los ejecutivos de la factoría de ficción DreamWorks siempre lo han negado, aunque por todos y en todos los ámbitos públicos se da como cierto- posiblemente como tributo a Tillet, quien siempre manifestó su deseo de pertenecer al mundo del celuloide- se usó su busto para la creación del famoso personaje de la saga Shrek, siendo innegable el parecido casi simétrico entre ambos.

Foto www.esmitv.com
De alguna manera, de ser cierto, Tillet habría logrado, de nuevo, alcanzar una vez más las metas que se marcó en su aciaga vida, pese a luchar en contra de su propio físico, el cual le sometía a diario a soportar una carga muy pesada ante una sociedad cruel y despiadada con aquellos que son diferentes.

Aportes y Datos:
20 Minutos
http://blogs.20minutos.es/quefuede/2014/04/11/quien-fue-maurice-tillet-el-luchador-que-inspiro-a-los-creadores-de-shrek/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Maurice_Tillet
Libertad Digital
http://www.libertaddigital.com/deportes/mas-deporte/2015-09-04/maurice-tillet-el-deportista-en-el-que-se-inspiro-el-personaje-de-shrek-1276556172/


21 abril 2017

PERCIVAL HARRISON FAWCETT (LA CIUDAD PERDIDA DE Z)

J.J.D.R.
Hablar de aventura y exploración suele ser atrayente. ¿Quién no ha deseado, aunque sea por un momento, verse convertido en un intrépido aventurero? descubrir un gran tesoro o una civilización perdida legendaria, aunque ésta se encuentre oculta por una selva tan profunda que adentrarse en ella pueda significar enfrentarse a innumerables peligros. Si en una conversación, salen a la luz palabras como exploración y aventura, es posible que nos venga a la cabeza la icónica imagen de un señor con sombrero de ala ancha y chaqueta de cuero marrón que porta en su mano izquierda un látigo y en la diestra empuña una pistola. Supongo que Harrison Ford será recordado siempre como ése gran aventurero buscador de reliquias que todos quisimos ser de pequeño. Pues bien, hubo un Indiana Jones real, de carne y hueso. Un genial aventurero y explorador inglés que se pasó media vida buscando una legendaria ciudad perdida en las entrañas del Amazonas. Su nombre, Percival Harrison Fawcett y, aunque muchos aspectos de su biografía puedan parecer sacados de una película de ficción, su vida real fue una constante aventura, un colmado de épica y ambición por explorar lo desconocido, no exento de miedos, tragedia y desconcierto; ingredientes que sirvieron tras su desaparición como caldo de cultivo para acrecentar la leyenda que pesa sobre su figura incluso hoy día después de tanto tiempo transcurrido.

CORONEL PERCIVAL HARRISON FAWCETT
Percival Harrison Fawcett nació en Torquay (Inglaterra), concretamente en el condado de Devon en la costa de Torbay, el 18 de agosto de 1867. Desde su más tierna infancia el joven Fawcett creció rodeado de señales que recibía de su entorno más cercano que fueron dibujando su temprana pasión por los viajes y la aventura. Su padre, Edward B. Fawcett, había nació en la India y allí ejerció su carrera militar siendo un destacado miembro de la Royal Geographical Society. La posición acomodada de sus progenitores  y el círculo social y cultural que amenizaba las jornadas con largas charlas en el salón en su casa, sumado a la gran cantidad de libros que sus padres almacenaban, permitió al pequeño Percival escuchar atentamente conversaciones en las que vi ajeros y exploradores ingleses narraban sus experiencias en lejanos países de exóticas costumbres, creciendo en su mente la idea de emular a esos exploradores que aparecían en los libros que devoraba con pasión.

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Fue un buen estudiante y se graduó en Newton Abbot Proprietary College. Su educación fue muy estricta, donde el cariño de sus padres brilló por su ausencia, moldeándose con los años una personalidad introvertida que le confirió una estampa de seriedad que siempre mantuvo intacta a ojos de los que menos le conocían. Con 19 años, tal y como su padre deseaba, se graduó como cadete en Woolwich, siendo destinado en 1880 con 19 años a la guarnición de Trincomalee al noroeste de Sri Lanka como miembro de la Artillería Real Británica, por aquella época el puerto más importante del país asiático. Sin duda éste fue el comienzo de su nueva vida. La oportunidad de viajar, de conocer nuevas culturas y exóticos lugares, le abrieron de par en par las puertas hacia un sendero que no dudó en recorrer desde aquel momento. Incluso sentimentalmente, ya que en su nuevo destino conoció a Nina Agnes Paterson, con quién contraería matrimonio en 1901 y con la que tuvo tres hijos, Jack, Brian y Ruth, a quienes trató a pesar de sus largas ausencias, de dar todo el cariño y el afecto que él nunca obtuvo de sus padres.

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Su carrera militar estuvo ligada a la cartografía de terreno. Su capacidad para aprender lenguas diversas así como su pasión por viajar y conocer otras culturas, sirvió para que le destinaran a la que sería su primera expedición a tierras sudamericanas en 1906. Tenía por entonces 36 años y sus trabajos cartográficos en las fronteras de Brasil, Perú y Bolivia, serian a la postre todo un referente para el estudio geográfico de estas regiones apenas exploradas. Aquella experiencia marcó su vida. Quedó impresionado por las grandes selvas, las altas cordilleras, sus enormes pantanales, los grandes y navegables ríos que se adentraban en la jungla…pero sobre todo, cayó rendido ante la misteriosa atracción que sentía por las numerosas culturas que vivían en esas remotas tierras y, más aún, sobre aquellas otras que aún resistían perdidas en el útero de la selva más profunda de la Tierra.

Foto www.popmatters.com
Hasta siete expediciones realizó Fawcett en los años siguientes 1906/1924. Se convirtió en un auténtico experto en lidiar con las etnias indígenas de la selva Madre de Dios, con los cuales terminó entablando cierta amistad y a los que trató siempre con cordialidad, repartiendo presentes a cambio de información sobre lugares que deseaba explorar y conocimientos sobre su lengua y costumbres.

Foto www.aprenderviajandoporelmundo.blogspot.com
Siempre tuvo claro que su formación militar y su oficio como topógrafo, fueron la herramienta perfecta para poder dedicarse a su gran afición, la búsqueda de lugares impactantes en la naturaleza. Como fruto de sus expediciones, se enamoró de un pequeño paraíso en la Meseta de Caparú, hoy día dentro del Parque Nacional Noel Kempff entre Brasil y Bolivia, y cuyas cataratas llevan su nombre para la perpetuidad. Uno de sus grandes amigos fue Arthur Conan Doyle, y Fawcett hubo de ser tan incisivo y explicito a la hora de narrar a su amigo escritor el lugar de sus sueños, que el mítico Conan Doyle lo utilizó como escenario de su gran obra “El mundo perdido”. El inicio de la gran guerra puso freno a sus exploraciones. Fue destinado al frente en Flandes al mando de una brigada de artillería.

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Finalizada la guerra regresó a Brasil, ya como coronel, enfrascándose de lleno en el estudio de la Amazonía, su biodiversidad, historia, arqueología y todo legajo o papel que hiciera alguna mención sobre las costumbres y leyendas de los pueblos amazónicos. Durante este nuevo período de su vida, mientras estudiaba a fondo textos y libros, no dejó nunca de perderse en las entrañas de la selva durante largos lapsos de tiempo, experimentando en primera persona la sensación de cuán pequeño e insignificante es el ser humano ante la inmensidad de la naturaleza salvaje.

Foto www.alchetron.com
Un buen día se topó de bruces con una historia impactante. Le narraron la fascinante experiencia vivida por Francisco Raposo, militar portugués que en 1743 describió el hallazgo en lo más profundo de la selva del Mato Grosso de una ciudad perdida y hasta la fecha totalmente desconocida. Fawcett no tardó en dar con el manuscrito que narraba con detalle la aventura de Raposo y lo que descubrió marcó el resto de su vida. En la Biblioteca de Río de Janeiro, en la división (Manuscritos) y serie (Obras raras), había un texto en portugués de diez páginas bajo el título “Relación histórica de una oculta y gran población, antiquísima, sin moradores, que se descubrió en el año 1743”copia integral manuscrita por el Canónigo Januário da Cunha Barbosa.

MANUSCRITO 512 
El manuscrito era una crónica detallada del descubrimiento de una gran ciudad perdida en medio de la selva. La ciudad descrita por Raposo, quien la encontró por fortuna cuando buscaba unas minas de plata, se entraba bajo tres arcos de gran altura. Dicha ciudad estaba repleta de grandes avenidas y casas de cuidadosa construcción. En medio de la ciudad encontraron una gran plaza y, en medio de esta, una columna de piedra negra de gran tamaño junto a una escultura de un hombre cuya mano izquierda se posaba sobre su costado izquierdo y su brazo derecho extendido apuntaba hacia el norte.

Foto www.pinterest.com
En cada esquina de la plaza había una gran lanza similar a la usada por los romanos y destacaba sobre el resto una enorme edificación resplandeciente que parecía ser la morada de algún gran señor. Por todos lados se podían observar columnas con grabados extraños que no pudieron descifrar, y durante días enteros anduvieron perdidos entre los muros y calles de esta ciudad desconocida y olvidada. Ni que decir tiene que Fawcett quedó prendido ante esta historia, volcándose en la búsqueda de toda la información que pudiera recabar sobre la aventura vivida por Raposo en la desconocida ciudad perdida a la que Fawcett bautizó como “Ciudad Z”, en cuya existencia nunca dejaría de creer hasta el final de sus días.


En el año 1925 tras conseguir dinero de parte de un grupo financiero londinense conocido como The Glove (el guante) emprende la búsqueda de la Ciudad perdida de Z en compañía de su hijo mayor Jack y Raleigh Rimell, el mejor amigo de Jack. Ha sido mucho lo que se ha especulado sobre este asunto. Me refiero a la decisión de embarcar en tan arriesgada expedición a su hijo mayor, pero sobre todo al amigo de este, ya que el joven Raleigh demostraría en poco tiempo no estar a la altura de las expectativas del coronel Fawcett, avezado y experimentado explorador. Es posible que la noticia de que otros grupos expedicionarios saldrían inmediatamente en busca de la ciudad perdida hiciera que tomara la decisión de adelantar sus planes y contar finalmente con su hijo y su amigo.

Foto www.allposter.com
Sabedor de la dificultad que entrañaba tan arriesgada expedición, pidió expresamente que si no tenían noticias de ellos en un tiempo estimado, no mandasen a nadie tras su búsqueda, ya que si él no lograba regresar, nadie lo conseguiría y todos morirían en el intento.


La expedición partió el 20 de abril de 1925 desde la localidad de Cuiabá, acompañados por dos arrieros brasileños, dos caballos, ocho mulas y dos perros. Entre sus provisiones, cuidadosamente administradas y escogidas por Fawcett, había todo tipo de conservas, leche en polvo, un sextante, bengalas, un cronómetro y varios tipos de armas. Durante todo el trayecto el coronel fue relatando en su diario los pormenores de cada jornada. El último mensaje sobre su situación, está fechado el 29 de mayo de 1925. En una carta dirigida a su esposa y que llegó a través de un mensajero indígena, cuenta que están los tres solos y que se adentran en territorio inexplorado desde que cruzaron el Alto Xingú, uno de los afluentes sudoriental del río Amazonas. Nada en esta misiva denotaba que las cosas fueran mal. Por el contrario, entre líneas se mostraba entusiasmado y optimista. Nunca más se supo de ellos.


Desde entonces hasta nuestros días, la expedición emprendida por Fawcett y lo que les ocurrió, es todo un misterio. Su recomendación de no enviar a nadie en su búsqueda cayó en saco roto, habiéndose contabilizado la cifra de cerca de cien personas desaparecidas de entre todas las expediciones que han seguido los pasos de Fawcett. Más que simples palabras, fueron severas premoniciones.
El primer intento de dar con Fawcett es de 1927 a cargo del estadounidense George Miller Dyott, quien dijo tener pruebas de que Fawcett murió a manos de los indios Aloique pero sin aportar evidencias de ello. Otra expedición en 1951 llevada a cabo por los hermanos Vilas- Boas (conservacionistas/indigenistas amazónicos) logran entablar diálogo con los Kalapalo, quienes a través de su jefe Sarari, confirman que fueron ellos quienes mataron al coronel Fawcett, pero hacen prometer a Villas Boas que no contarán nada para evitar represalias de los hombres blancos.

VILAS BOAS JUNTO A MIEMBROS KALAPALO Foto www.fawcettadventure.com
Según la versión de Sarari, fue un gran agravio para su pueblo que Fawcett, tras disparar un pato, no quisiera compartir con ellos la pieza, algo intrínseco en su arraigo cultural y comunal. Para más señas, le mostraron unos huesos que dijeron pertenecer al coronel y se los llevaron. En un principio parecía que el caso de la desaparición de Faceta había sido desentrañado. Pero en 1965 y a petición del hijo menor de Fawcett y de su viuda, convencidos de que los restos hallados no eran del coronel realizaron nuevos exámenes incluyendo piezas dentales que la viuda conservaba de su esposo, pudiéndose determinar con precisión que la dentadura no encajaba en los restos encontrados y por lo tanto no pertenecía a Fawcett.

ORLANDO VILAS BOAS JUNTO A LOS SUPUESTOS RESTOS DE FAWCETT
Foto www.historiasdelahistoria.com

En fechas más recientes, concretamente en el año 1996, una numerosa expedición quedó a merced de la tribu Kalapalo cuando buscaba alguna señal del paso de Fawcett por sus territorios. Solo cuando accedieron a marcharse dejándo todo el material que llevaban consiguieron salir con vida de una situación tremendamente complicada. Dos años más tarde, una nueva expedición llevada a cabo por Benedict Allen se adentró en territorio Kalapalo, con la intención de grabar una entrevista con uno de los miembros más ancianos de la tribu. La entrevista, que fue grabada para la BBC, consiguió el testimonio de un anciano llamado Vajuvi que afirmó que los huesos encontrados por Vilas-Boas no pertenecían a Fawcett.

Foto www.express.co.uk
La última de las expediciones llevadas a cabo a las regiones donde se piensa que Fawcett pudo desaparecer estuvo a cargo del periodista The New Yorke David Grann quien, dejándose arrastrar por los textos de Fawcett, encaminó sus pasos hacía territorio Kalapalo tras nuevas posibles pistas. En el año 2005, tras muchas dificultades y numerosos pormenores, consiguió que varios miembros de esta tribu le contasen lo que las tradiciones de su pueblo sabían sobre Fawcett. Según esta última versión, el coronel fue el primer blanco en contactar con ellos, dejándoles una honda huella. Tras compartir varios días, emprendió de nuevo su viaje a tierras del este, pudiendo ser contempladas las hogueras que encendían durante algunas jornadas. Los Kalapalo se desentienden de lo acontecido después con la expedición de Fawcett, convencidos de que murieron en manos de tribus muy violentas cuyos territorios se encuentran justo en la dirección que Fawcett tomó tras su marcha.


Que si Fawcett terminó encontrando la ciudad de Z y allí murió. Que si el intrépido coronel, arto de vagar por la selva, se topó con una tribu no beligerante de la que terminó siendo rey. Que si murió, que si no...La verdad es que nada sabemos sobre qué final tenía reservado el destino para Fawcett, su hijo y Raleigh Rimell. La leyenda de Fawcett se pierde en la bruma misteriosa de la selva. Una selva capaz de ocultar la insignificante traza de una huella humana, como de hacer desaparecer por completo una gran ciudad bajo su manto perpetuo de salvaje floresta.


El afán del ser humano por desbrozar lo ignoto y explorar los confines del mundo, incluso llegando al límite de su propia conciencia y capacidad, es algo innato en nuestra especie desde el principio de nuestros orígenes. Son muchos, hombres y mujeres, los que a pesar de las adversidades y en muchos casos a riesgo de perder todo lo que poseían, sintieron la necesidad de buscar, de hallar, de atravesar a ciegas regiones inhóspitas y salvajes con el propósito de dar alcance a un reclamo consciente de su propia mente que, como una herida que no cicatrizará tras incrustarse en sus vidas hasta no poner remedio , les obligó a magnificar sus cualidades a fin de alcanzar el enigma que se escondía tras unos sueños que la mayoría tildaban de falsos mitos, leyendas, o simples locuras. Algunos lo consiguieron y nos legaron su experiencia y conocimientos para el futuro. Otros, como en el caso de Fawcett nos dejaron su luz, esa luz que desprenden los seres humanos incapaces de resistirse a la tentación de andar el camino que separa los sueños de la realidad, iluminando senderos que quizás, algún día, nos muestren las huellas de un pasado humano tan remoto que ni siquiera somos capaces de imaginar.

Aportes y Datos:
Bibliografía
La Ciudad perdida de Z (David Grann)
La maldición de los exploradores (Lorenzo Fernández Bueno)
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Percy_Fawcett
Monografías
http://www.monografias.com/trabajos96/percy-harrison-fawcett-y-su-delirante-universo-esoterico/percy-harrison-fawcett-y-su-delirante-universo-esoterico.shtml













11 abril 2017

ATLANTIC ROAD

J.J.D.R.
Enormes olas rompen contra la costa con una furia inusitada. Tiembla la mar, y su gélido latido, remueve el océano poniendo en funcionamiento una terrible maquinaria capaz de erradicar de la faz de la tierra cualquier signo de vida, cualquier vestigio de pasado. Se deja oír el bramido del viento y las nubes, que horas antes comenzaron a descender sobre la costa, ahora se ciernen sobre la mar como un gigante remolino nebuloso que después de tragarse la luz del sol amenaza con engullir una carretera levantada en sus dominios, un intruso de hormigón y asfalto que como una gigantesca serpiente, se desliza por el archipiélago noruego retando y desafiando a los elementos.

Foto flickriver.com
Posiblemente la carretera del Atlántico sea una de las más espectaculares del mundo. Tan solo hay que contemplar su trayecto y el territorio que traza para entender que no fue tarea fácil erigirla y menos cruzar cuando se avecina temporal. Pero por su particular trayecto atravesando literalmente el océano para unir varios islotes de un archipiélago noruego, se ha convertido en todo un reclamo turístico muy demandado por los fabricantes de automóviles para sus spot publicitarios.
La carretera del Atlántico (Atlantic Road) está ubicada en el condado 64 del archipiélago de Eide y Averoy en More og Romsdal, Noruega.  Su altura sobre el mar es de 23 metros y su longitud es de unos nueve kilómetros, los cuales que sirven para unir las localidades de Kristiansund y Molde a través de ocho magníficos puentes que atraviesan pequeños islotes de la región de Hustadvika.

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Por su singular arquitectura curva, que parece simular el vaivén de las olas, el puente Storreisundet es el más famoso y fotografiado de todos. Y no es de extrañar al comprobar su ergonómica estructura, y es difícil no quedar impactado contemplando cómo es ocultado por la fuerza de la naturaleza en días de tormenta. Su trazado curvo tiene un significado mucho más práctico que elegante, pues es precisamente su curvatura, lo que permite a los navíos atravesarlo y hacerse a la mar independientemente del nivel de la marea.

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Los primeros bocetos de la carretera del Atlántico son de 1935, aunque la primigenia idea de unir esta remota región, bien por carretera o por vía férrea se remontan a primeros del siglo XIX. Con un coste de 122 millones de coronas noruegas, tras cinco años de arduo y duro trabajo, en los que tuvieron que soportar la furia de hasta doce huracanes, la Atlanterhavsveien se inauguró el 7 de julio de 1989, e inmediatamente se convirtió en un icono mundial en cuanto a infraestructura modera se refiere, llegando a ser votada el 27 de septiembre de 2005 por los noruegos como la obra noruega del siglo.


Sobre el asfaltado de la carretera del Atlántico han desfilado los mejores y más llamativos modelos de las más afamadas marcas de coches del mundo. En muchos de los anuncios televisivos más rememorados, se grabaron conducciones en las peores condiciones climáticas, logrando imágenes tan bellas como espectaculares.

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 Pero la región noruega no solo se distingue por esta curiosa e impactante construcción humana. Todo lo contrario. Por sí mismo, los parajes naturales son de una belleza impactante, señalado por senderos que se adentran en rincones de pura magia norteña desde los que se pueden divisar ballenas, focas y numerosas especies de aves que nidifican en las frías escarpaduras costeras.

Aportes y Datos:
Diario motor
http://www.diariomotor.com/2010/08/04/la-carretera-del-atlantico-en-noruega/
Wikipedia
https://en.wikipedia.org/wiki/Atlantic_Ocean_Road